Anecdotario de los egresados

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Reportero: Arturo Vega Zaldívar

“Esta es mi casa, hace 50 años estuve aquí, tengo 91 años y ganas de trabajar. No conocía mi universidad, solo conocí de la puerta al edificio tres porque era lo que había en esta ´Casa Abierta al Tiempo´. Estoy viejita, me sigo sintiendo fuerte, aunque no puedo caminar por un accidente”, relató la Arq. María Luisa Yeverino Ortiz al participar en el Anecdotario de los egresados, realizado en el marco de la “1ª. Semana de la Arquitectura. Haciendo comunidad” en la sala Martín L. Gutiérrez de la Unidad Azcapotzalco.

En respuesta a la pregunta planteada por el moderador del evento, Mtro. Carlos Moreno Tamayo, ¿cómo era su vida como estudiante en la UAM Azcapotzalco? ¿qué recuerda de su etapa universitaria? ¿qué vivencias recuerda cuando pasó por estas aulas?

Yeverino Ortiz, quien egresó de la licenciatura en Arquitectura en 1983 y enfermera titulada desde 1958 por la Escuela Nacional de Enfermería del Hospital de “Jesús” y directora del mismo, compartió “una muy importante para mí: en el primer trimestre tuve como maestro un arquitecto que era una maravilla. Me asignó un trabajo: hacer una propuesta en el primer trimestre de un terreno que se llama Ajacuba; no nos dio más orientación, solo dónde estaba y cómo llegar. Hice mi levantamiento de campo y propuse que se aprovecharan las aguas termales, un área para hotel y otra para esparcimiento. Todo lo hice a lápiz, terminé mi proyecto, lo presenté el día que tenía que ser; lo vio el profesor y me preguntó que cuánto me costó, le dije que bastante. A poco usted lo hizo, preguntó y respondí: a poco no. Volvió a preguntar ¿usted tiene con qué pagar y respondí: eso es lo que usted piensa”.

“Me asignó otro proyecto con otras características para ver si era tan buena, pero el primer proyecto se lo quedó. Al profesor, lo volví a tener cuatro trimestres después y hasta el último momento del trimestre reconoció que se equivocó y que si eran proyectos hechos por mí, pero se quedó con mis proyectos”.

Antes, el profesor Moreno Tamayo, dio la bienvenida a los invitados especiales e informó al alumnado presente lo siguiente: “vamos a escuchar a los que han pasado por las aulas y talleres del edificio L, compartiendo vivencias y experiencias de tal manera que tengan ustedes un panorama diferente de lo que pueden ser en el futuro su propio desarrollo profesional. Todos ellos, egresados de la UAM, han construido un camino exitoso en diferentes áreas de la Arquitectura; retornan a su Alma Mater para contribuir con su experiencia en la formación de nuevos arquitectos”.

Además de la arquitecta María Luisa, también participaron en el “Anecdotario de los egresados” su colega Isabel Vives y los arquitectos Jaime Alcántara Arellano, Christian Rivera, Raúl Jaramillo, Francisco Jiménez y Alejandro Villaseñor.

En seguida, la Arq. Isabel Vives, especialista en metodología BIM y automatización de procesos, como respuesta compartió una anécdota: “Ya estaba terminando la carrera y tenía mi Proyecto Terminal en la computadora, estábamos en clase y la profesora no pidió que fuéramos a un auditorio, llegamos y la computadora no prendió y perdí toda la información de la carrera y mi Proyecto Terminal”.

Por su parte, el arquitecto Francisco Jiménez, quien participa en iniciativa BIM de la UAM Azcapotzalco, respondió que “el paso en la carrera, fue de altibajos, de unos profes aprendes más y de otros menos. En la última materia del último trimestre me sentí inseguro de mi estancia en la universidad; no sabía hacia donde enfocar mi carrera, quería desertar, pero en una conversación con un maestro, le pregunté, el último día de clases y último día de mi estancia aquí, qué me recomienda. Me Dijo: te recomiendo prepararte en algo que te guste, puede ser nuevas tecnologías y costos y cuando veas a dónde dirigir ese conocimiento, adelante y eso me motivó mucho”. 

Su respuesta la complementó diciendo a los alumnos presentes: “Hagan lo mejor que puedan, siempre esfuércense y crean en lo que están haciendo y no se achiquen, sigan a su corazón y sus ambiciones”.

El egresado y prolífico constructor de residencias, centros comerciales, iglesias y torres de comunicación digital, Jaime Alcántara Arellano, externó que recuerda muchas historias, una de ellas, relacionada con “las desveladas porque aquí decían: cuando sea arquitecto ya no me voy a desvelar; hoy somos buenos arquitectos, pero nos seguimos desvelando. Sean constantes, piensen que todo lo pueden hacer, no hay muros; sean los mejores arquitectos para ustedes en su casa y en la vida”.

El profesor Moreno Tamayo solicitó a las y los egresados invitados explicaran cómo fue su primera experiencia laboral y qué consejo darían a quienes se están preparando para arquitectos. 

El primero en responder fue el Arq. Christian Rivera, quien egresó en 2018, es especialista en sustentabilidad, participa en una firma de interiorismo decorativo y cuenta con certificación BIM: “nos vamos a convertir en chambeadores, vamos a estar como en un posgrado o una segunda carrera en una empresa porque van a adquirir experiencia. Si alguien encuentra algo en lo que es bueno, hay que explotarlo al máximo, todo va siendo ese aprendizaje que vas adquiriendo; todos empezamos desde abajo y vas creciendo a dónde quieres ir”.

El moderador del evento, formuló otra interrogante: En su experiencia ¿qué habilidades aprendieron en la universidad y les fueron útiles en su vida y trabajo profesional?

María Luisa Severino, especialista en planeación de unidades médicas en el IMSS e ISSSTE, recordó que un profesor “nos dijo: vamos a practicar con el color, cómo lo interpretarían ustedes según su estado de ánimo en este momento; yo utilice azul y gris y dijo: se nota que a la edad que tienes, se muestra tu estado de ánimo y lo que puedes crear con negro, rayas grises y azules y esa es tu creatividad para tus proyectos”. 

Después de una pausa de segundos, les dijo a los presentes: “Nos hemos preguntado de qué color es la vida hoy, de qué color la queremos mañana. A mis 91 años he vivido muchos días negros, azules, amarillos, grises, verdes y blancos y ustedes, que son tan jóvenes, deben de tener días de colores preciosos en sus observaciones, sus aportaciones y eso es lo que van a dar en sus diseños”.

El arquitecto Raúl Jaramillo participó, desde Seattle, E.U., vía remota; el, colabora con la firma Arcadis y está trabajando en la construcción de la torre más alta en Monterrey, Nuevo León.

Al arquitecto Alejandro Villaseñor, con nueve años de experiencia profesional, le preguntaron:  cuál es tu visión de lo que significa la carrera de Arquitectura y qué retos enfrentarán tus compañeros cuándo ingresen a la vida laboral.

“La arquitectura, más que una disciplina, es un estilo de vida donde tienes que ser curioso, abierto a encontrar nuevas respuestas; siempre van a venir nuevas herramientas, lo estamos viendo a pasos agigantados. No se trata de empujarlas y decir, las cosas deben ser como deben ser, no, se trata de agarrar todo lo que te va dando la carrera y lo que te va dando la experiencia, abrazarlo y exponersiarlo para que los siguientes proyectos sean mejores”.

“El objetivo del arquitecto es que el proyecto que viene sea mejor. Siempre hay espacio para crecer; es mucho de perseverancia y de estar cada vez poniéndote el reto a ti mismo, de encontrar tus propios errores. Siempre que estés en un lugar, sea tuyo o de otro arquitecto, párate, obsérvalo, guarda silencio y encuentra los aciertos, pero mucho más importante es encontrar los errores o las cosas que tu hubieras hecho diferente; eso te da un panorama increíblemente grande y sé muy crítico”.

El anecdotario continuo con la interrogante: Si ustedes tuvieran el privilegio de regresar el tiempo, de hablar con su yo de los primeros trimestres ¿qué cosas nos podrían decir?

Isabel Vives, quien también participó en megaproyecto de base aérea militar en Tulum, Quintana Roo, dijo: “no pierdan la curiosidad; la universidad les va a dar herramientas para aprehender a aprender. Aquí van a aplicarse a investigar, a estudiar por su propia cuenta; los proyectos que hagan adelante aprovéchenlos, plasmen sus libertades creativas en sus proyectos escolares y utilícenlos para volar con los diseños y adoptar herramientas que les puedan servir a futuro, eso es algo importante. No pierdan la curiosidad, sean valientes, no tengan miedo, si tú te mantienes en tu parte creativa, las herramientas te van a servir”.

“Si encuentran algo en lo que son buenos y que los apasiona, no lo suelten, van a ser mejores en eso, su trabajo habla por ustedes. La UAM Azcapotzalco tiene mucho potencial, por eso, utilicen los talleres, usen las herramientas que hay en la universidad; cuando cuentas con ellas, te ayudan en el ámbito laboral”.

Su colega, Christian Rivera considera que “hay cosas que aprendes en la universidad y cosas que te van a faltar allá afuera. El poder compartir aprendizajes, aunque te pongas la camiseta de una empresa o la tuya propia, es importante, al igual que la relación profesional con tus compañeros, vale la pena explorar desde el momento en que estas en la carrera, porque son elementos que te van a servir”.

Para el egresado Jaime Alcántara, “la arquitectura es el arte real, es la maravilla que tiene el hombre para expresarse y me refiero a uno de los puntos que han tocado mis compañeros: si ustedes son fraternos, créanme que van a lograr muchas cosas porque con la amistad del compañerismo, van a poder trabajar en equipo. Consigan lo que quieran, busquen lo que deseen, lo pueden hacer; esa fraternidad, búsquenla y obtengan lo que ustedes quieran”.

Francisco Jiménez respondió “a mí mismo en el primer trimestre me diría: Confía en ti, lleva tus pasiones y disfruta el proceso. Aquí aprendimos como llevar y gestionar un proyecto arquitectónico, pero el proyecto más importante es tu vida; lo que tu elijas, disfrútalo. La vida es bonita y ponle el color que quieras; los sueños están ahí, pero se tienen que poner en acción para hacerlos realidad, no van a lograr nada sino se atreven. Disfruten el proceso, el egreso te da incertidumbre, pero no se preocupen, ustedes tienen que creer en lo que están haciendo y tienen que tocar puertas.

El arquitecto Alejandro Villaseñor dio un primer consejo, aprender a esperar; en el segundo trimestre me iba a cambiar de carrera, si me hubiera cambiado tal vez no estaría tan contento con mi vida. Segundo consejo, no esperen tanto y último consejo tiene que ver con que somos una disciplina donde tu nombre es tu marca; siempre cumple tu palabra, siempre queda bien, cuida desde el más mínimo detalle porque, tu nombre como tu marca, te van a abrir las puertas como arquitecto y como ser humano

María Luisa dijo que “si estuviera en el primer trimestre mi consejo sería: vete a dormir porque ya no vas a poder y porque mucho te has desvelado; no oí ese consejo y aquí estoy”.

Los siete egresados que participaron en el anecdotario, respondieron preguntas de las y los alumnos y fueron ampliamente ovacionados con aplausos prolongados.

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